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"Cuando
comencé no me salían las letras"
Como todos los jóvenes, comenzó escribiendo
palabras en alguna pared, "a veces le salían
malas letras", pero como reconoce David "Hope"
Molina Nava, las cosas mejoraron y hoy trabaja la
aerografía, una rama del diseño gráfico,
pintando desde una pared, una playera o hasta un automóvil.
Frente a su casa se puede apreciar su trabajo en una
barda de la secundaria de la súpermanzana 102,
que llama la atención y atrapa la mirada a
más de uno, por la expresión y lo detallado
de la imagen.
Desde niño siempre tuvo facilidad por el dibujo
y cuando adolescente empezó en la calle, pues
dice que para llegar a ser aerografo deben comenzar
como grafitero ilegal. "Sino pasas por el
grafiti ilegal no sabes de aerografía",
afirma. Es artísta empírico, todo lo
que sabe lo aprendió en la calle, preguntando
las técnicas que ahora ya domina y sugerencias
que le dieron quienes ya trabajaban en esta actividad.
Para poder hacer cuadros, pintar sobre playeras y
hasta carros David le tomó dos años
dominar todas las técnicas.
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Primero
empezó haciendo bocetos, pues como el aerógrafo
es más fino requiere de un trabajo más
detallado y de calidad.
Prácticaba en pequeños muros y al año
ya dominaba el aerografo. Tiene la inquietud de estudiarlo,
pero las escuelas de diseño gráfico
que hay aquí resultan muy caras.
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Textos:
Susana Mariscal Estrada
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Cancún,
Q.Roo, México, 2008
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